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jueves, 23 de abril de 2020

Global Times Daily Newsletter 20200423



Small firms healing wounds

More than two weeks after Wuhan, Central China's Hubei Province, lifted a lockdown and embarked on the road to recovery, many small businesses in the city continue to be constrained by a slew of challenges, including slow business and closures due to lingering anti-epidemic efforts. Some small businesses owners are facing what they call "a life-and-death situation", but still keep the tenacity.

Racial inequality of US reflected amid COVID-19 with black people suffering more infections, fewer medical resources

Recent research has shown racial minorities, especially African Americans, bear a higher infection rate of COVID-19 than white people, which experts said reflects the deep racial inequality in US society.







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Global Times Daily Newsletter 20200424



lunes, 20 de abril de 2020

Global Times Daily Newsletter 20200420

Wuhan issues $71m to spur on consumption

For more than two months, residents in Wuhan, Central China's Hubei Province, were required to stay home to stop the spread of the coronavirus; now, officials in the city are literally paying residents tens of millions of dollars to go out and spend money, in an attempt to pull up the local economy.
In midst of the COVID-19 pandemic and a rising tide against international cooperation, Shanghai's Pudong New Area has shown no sign of closing its doors to foreign investment and enterprises. In just three decades, Pudong has transformed from a desolate land plot into one of the most developed, technologically advanced regions in the world.

    sábado, 18 de abril de 2020



      China resilient amid GDP dip


      China on Friday provided the clearest and most complete picture yet of the economic cost of the deadly coronavirus, which has so far taken 4,642 Chinese lives. With first-quarter GDP shrinking 6.8 percent, the first decline since 1992 when quarterly data began to be reported, the damage amounts to an eye-popping 1.44 trillion yuan ($203.4 billion) in lost output, equivalent to the entire New Zealand economy in 2018.

      viernes, 17 de abril de 2020

      Global Times Daily Newsletter 20200417

      ‘Buying Hubei’ becomes nationwide campaign

      More than two months ago, the streets of Wuhan were deserted and broader Hubei Province locked down to prevent the spread of the deadly coronavirus; two months later, people around the nation are emptying shelves and storage of everything the province has to offer - local hot noodles, ducks, crayfish and fruits - all aiming to pull the local economy back up.
      Despite being at the height of global epidemic fight, a bunch of sensational posts and one-sided stories have appeared on social media and in some Western media of what they call revelation of China's discrimination against African people.

        miércoles, 27 de diciembre de 2017

        Israel planea arrendar tierras del Néguev para China

        Israel planea arrendar tierras del Néguev para China

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        Foto Ilustración Agricultura en el Néguev - Wikipedia
        El ministro de Agricultura, Uri Ariel, quiere arrendar 101.171 hectáreas de tierras del Néguev durante 21 años para cultivar productos para el mercado chino.
        La política global del gobierno chino está prestando especial atención a la seguridad nutricional y el suministro de alimentos (además de hacerse cargo de las minas y la energía en todo el mundo, principalmente en África). Sin embargo, aunque China se está ocupando de su seguridad nutricional, tal empresa puede reducir la seguridad alimentaria de los israelíes, porque parte de la tierra que se destinará a los chinos se utiliza actualmente para cultivar trigo para la economía israelí.
        Además de los cultivos, el Ministerio de Agricultura de Israel está ofreciendo transferir conocimientos y tecnología a China en el sector lácteo y la construcción de establos sofisticados, como también se le ofreció a Rusia.
        Bajo el plan, se asignarán 101.171 hectáreas de tierra no irrigada, principalmente en los desiertos del Néguev y de la Aravá.
        La asignación de tales grandes cantidades de tierra para la empresa será a expensas de la tierra utilizada para cultivar pasto para alimentación animal y producir ensilado, por ejemplo alfalfa, que dañará el sector lácteo, lo que posiblemente resultará en un aumento definitivo en los precios de los productos lácteos.
        De acuerdo con el plan, la tierra se usará para cultivar cosechas premium, que las empresas chinas se comprometerán a comprar con anticipación. Esto implica principalmente aguacate, que tiene una vida útil relativamente larga que facilita el transporte marítimo y que se vende a precios especialmente altos en los mercados chinos.
        “La transacción en cuestión es como cualquier venta de productos agrícolas frescos para la exportación. La diferencia entre este acuerdo y acuerdos similares en el sector es que es un acuerdo a largo plazo destinado a proporcionar certeza agrícola. Cualquier exportador en cualquier sector estaría contento para hacer un trato así.
        El acuerdo no involucra tierra, es una venta de productos agrícolas”, se defendió el Ministerio de Agricultura ante las críticas.

        sábado, 22 de octubre de 2016

        La nueva posición de China sobre el Oriente Medio

        La nueva posición de China sobre el Oriente Medio

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        Mapa de "Una zona, un camino" - Fuente Wikipedia
        Roie Yellinek
        En enero de este año, poco antes de la visita del presidente de China, Xi Jinping, a Oriente Medio, Arabia Saudita ejecutó el clérigo chií Nimr Baqr al-Nimr por “intentar implicar a potencias extranjeras en los asuntos del reino, desobedecer las leyes del Reino, y la posesión de un arma”.
        Irán, representante del poder chiíta y viejo rival de Arabia Saudita, denunció con amargura la ejecución. La tensión siempre presente entre los dos estados se acentuó aún más, poniendo en peligro la visita china.
        Esta no era la primera vez que una planeada visita a Oriente Medio por el presidente chino había sido puesta en riesgo antes de tiempo. De hecho, se supone que la visita iba a tener lugar en la primavera de 2015, pero fue cancelada y reprogramada debido a los combates en Yemen entre Arabia Saudita y los protegidos chiítas de Irán, los huthíes.
        Este año, a pesar de las tensiones chiítas y sunitas en curso, el viaje siguió adelante, con el presidente Xi visitando Teherán, Riad, y El Cairo. Desde que asumió la presidencia hace tres años, Xi había visitado casi todas las áreas del mundo, aparte de Oriente Medio. Una segunda cancelación podría haber sido vista como la expresión de una falta de respeto para la región, y podría haber afectado a los intereses económicos de China.
        Esta no fue, sin embargo, la única motivación detrás de la decisión de seguir adelante con la visita – en particular durante un aumento en las tensiones entre los dos estados más fuertes en el Golfo, la sunita Arabia Saudita y la chiíta Irán. La visita representó una oportunidad para que los líderes chinos presenten su nuevo enfoque, que insta a “hablar con todas las partes y negociar con todos los estados.”
        Las tensiones entre Irán y Arabia Saudita no produjeron la cancelación de la visita, pero dieron lugar a cambios en la programación. Una visita a los Emiratos Árabes Unidos fue sustituida por una visita a Irán, destacándose el hecho de que el presidente chino fue el primer líder en visitar Irán después del levantamiento de las sanciones. Al mismo tiempo, China expresó públicamente su apoyo al gobierno de Yemen – el aliado de Arabia Saudita – en su guerra con los proxis huthíes de Irán.
        China está preocupada por el conflicto entre los países árabes entre chiítas y sunitas. La región del Golfo, habitada como está por miembros de ambas afiliaciones islámicas, ofrece a China con una tercera parte de su suministro de gas natural y el 52 por ciento de su suministro de petróleo, mientras que espera la duplicación de su uso para el año 2035. Cualquier agravamiento del violento del conflicto entre sunitas y chiítas, amenaza con paralizar la economía china.
        El interés de China en la región también está reflejado en la intención de la presidencia de China. La iniciativa “Un zona, un camino”, busca vincular China a Europa a través de las rutas más cortas posibles, incluyendo el Medio Oriente. El objetivo de la iniciativa es obtener acceso a nuevos mercados para los productos chinos. Este es uno de los proyectos más ambiciosos de la historia humana, y su coste se estima en varios cientos de miles de millones de dólares.
        Cualquier conflicto violento en Oriente Medio podría dañar seriamente esta iniciativa y arrasar con la enorme inversión. El liderazgo chino entiende que no puede borrar los inmensos conflictos entre árabes que afligen a Oriente Medio, pero puede ayudar a preservar el status quo y evitar su deterioro. Parecería que la visita del presidente chino en este momento de tensión pretende transmitir este mensaje.
        Más allá de dar seguimiento a la visita presidencial, China está tomando medidas para mantener la estabilidad y reducir las tensiones islámicas mediante la creación de vínculos entre las dos partes. Está promoviendo iniciativas conjuntas entre chiitas y sunitas, como el gasoducto de gas natural que pasa a través de Irán y Afganistán, que dan a cada una de las partes un interés común en la minimización de los conflictos. China ha tomado medidas similares en otros lugares, también, por ejemplo, mediante la vinculación de la provincia de Xinjiang en el noroeste de China, con la chiita Teherán a través de un tren de alta velocidad que pasa por los estados sunitas de Asia Central como Kazajstán, Uzbekistán y Turkmenistán.
        Otro aspecto de la nueva política de Medio Oriente de China es la legislación aprobada en diciembre el año 2015 que permite al ejército chino llevar a cabo operaciones antiterroristas fuera de las fronteras chinas, con acuerdo del país en el que las operaciones se llevarán a cabo. Esta ley abre el camino para que China desempeñe un papel más significativo en la lucha contra el Estado Islámico o cualquier otra organización que perjudique la estabilidad internacional, en lugar de limitarse a proporcionar tropas para las fuerzas de paz de la ONU.
        La ley podría haber sido pasada para permitir que China desempeñe un papel mucho más prominente en el Medio Oriente, pero esta motivación no puede ser asumida. La legislación podría ser poco más que buenas palabras a los esfuerzos internacionales para mantener la estabilidad global.
        El anuncio de la creación del Foro de Paz en Oriente Medio, que se creará de forma conjunta por la Fundación de China Oriente Medio para la Paz y el Desarrollo (MEFPD) y el Foro de Cooperación China- Estados Árabes, es otro indicio de la nueva política china en el Oriente Medio. Qin Yong, el secretario general de MEFPD, expresó que este es un paso en el camino hacia el cumplimiento de la declaración hecha por el presidente de China a la asamblea general de la Liga Árabe en enero de este año: “Tenemos que promover la paz y lanzar el desarrollo en el Medio Oriente”. Qi Qianjin, Ministro Consejero de la Embajada de China en el Cairo, amplió la idea: “la paz y el desarrollo están relacionados entre sí, y lo desean todas las naciones del mundo. Esta iniciativa [en inglés conocida como One Belt, One road -Una zona, Un camino] puede contribuir en gran medida al desarrollo de la región”.
        Todas estas acciones chinas apuntan a un cambio en su enfoque de Oriente Medio. La región sigue siendo sumamente importante para China, que sigue siendo profundamente dependiente de la energía. También es un escenario en el que China puede demostrar su poder y capacidades en el escenario global. Estas capacidades se expresan principalmente en el comercio y en el mantenimiento de las relaciones con los países en conflicto unos con otros, como Irán y Arabia Saudita o Israel y el mundo árabe. China también está tomando medidas prácticas, tales como la construcción del gasoducto Irán-Afganistán, para templar las tensiones entre chiíes y suníes.

        Fuente: BESA Center

        El acuerdo nuclear con Irán, un año después

        El acuerdo nuclear con Irán, un año después

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        Líderes de la Unión Europea
        Amos Yadlin, Avner Golov
        Pasó más de un año desde que se firmó el acuerdo nuclear entre las potencias mundiales e Irán y un análisis de la conducta de Irán en el último año, refuerza las evaluaciones del INSS que a corto plazo, el acuerdo plantea únicamente riesgos moderados. Este análisis también apunta a varios principios relativos a una estrategia actualizada que deber ser formulada a largo plazo y estima que el acuerdo, planteará nuevos retos importantes para Israel.
        En primer lugar, es importante tener en cuenta lo que no sucedió durante el último año, particularmente los escenarios extremos que no se materializaron, a pesar de las predicciones nefastas que sonaron durante el debate político sobre el acuerdo.
        Los partidarios de la JCPOA (Plan de Acción Conjunto y Completo, acuerdo internacional sobre el programa nuclear de Irán), sostienen que además de detener el progreso de Irán hacia el armamento nuclear, la aprobación del acuerdo podría servir para fortalecer el pragmático campo político iraní dirigido por Hassan Rouhani, e incluso moderar la postura inflexible de Irán contra Occidente e Israel.
        Por el contrario, los opositores del JCPOA estiman que Irán no cumplirá con sus compromisos de desarmar su programa nuclear. También enfatizan la amenaza inmediata de la construcción de una fuerza militar convencional de Irán y un mayor apoyo de Irán al terrorismo, sobre la base de los miles de millones de dólares que serían inyectados inmediatamente en la economía iraní como resultado de los acuerdos y el levantamiento de las sanciones.
        Las previsiones optimistas respecto a los cambios positivos en la política iraní se basaron en una sobreestimación del poder y la influencia del presidente Rouhani dentro del sistema político iraní. Sin lugar a duda, la figura más fuerte dentro del sistema iraní es el líder supremo, Ali Khamenei, quien posee el poder de descalificar a los candidatos que compiten por los puestos políticos, y al hacerlo, diseñar a gusto las esferas más altas del país. El es también el único que toma las decisiones en el ámbito de las relaciones exteriores y de seguridad, incluyendo el ámbito nuclear. Los resultados de las elecciones iraníes que tuvieron lugar en febrero del 2016, que inicialmente parecían anunciar un cambio positivo, en realidad llevaron precisamente a la designación de las figuras del campo conservador con el apoyo de la Guardia Revolucionaria. El ejemplo más prominente es la elección de Ahmed Jannati, quien fue elegido presidente de la Asamblea de Expertos, que probablemente elija al próximo líder de Irán.
        Las predicciones escalofriantes de cientos de miles de millones de dólares que fluyen hacia Irán y las violaciones iraníes abiertas del acuerdo nuclear presentan escenarios extremos que, en teoría debieron haber sido tomados en cuenta pero que en realidad contradicen la realidad imperante.
        Inversores extranjeros
        Para que Irán reciba cientos de miles de millones de dólares en su economía, se tendría que convencer a un gran número de inversores que el acuerdo transformó la República Islámica en un sitio seguro para la inversión. Sin embargo, cambiar las actitudes de los inversores es un proceso lento y complicado.
        Ente tanto la estabilidad de la economía iraní permanezca en duda a la luz de la inestabilidad regional y el estado interno de cosas dentro del propio Irán, el país tendrá dificultades para aumentar significativamente la inversión extranjera en el país. Además, Irán también debe trabajar hacia el levantamiento de las sanciones internacionales que no están relacionadas con el programa nuclear, que fueron impuestas debido al apoyo de Irán al terrorismo, su programa misilístico y la violación de derechos humanos. En tanto las sanciones permanezcan en el mismo lugar y algunas de las limitaciones de la economía iraní permanezcan intactas, muchos inversores seguirán considerándolo como inestable.
        Los escenarios más pesimistas, sobre una falla de Irán al cumplir el acuerdo o un esfuerzo secreto por parte de Irán de avanzar en su programa nuclear, estuvieron basado en una lectura errónea de la estrategia iraní. La política de Teherán es extremadamente cuidadosa y con aversión al riesgo. En el acuerdo nuclear, Irán logró establecer su estatus con un umbral nuclear legítimo y es poco probable que ponga en peligro este estado a menos que se sienta confiado en su capacidad de cruzar este umbral nuclear sin que la comunidad internacional sea capaz de detenerlo.
        En ausencia de tal oportunidad durante la próxima década, se puede esperar que Irán tome ventaja del acuerdo nuclear para avanzar en su investigación y en el desarrollo del aparato en el ámbito nuclear y en su programa de misiles (incluyendo la capacidad de realizar armas nucleares en el futuro) y reforzar su poder militar convencional y la influencia regional.
        Durante la segunda década del acuerdo, se le presentará una oportunidad de avanzar en su programa nuclear con un marco menos restrictivo y entonces se puede esperar que tome medidas para ponerse dentro del alcance inmediato del armamento nuclear, después de realizar las instalaciones convencionales y otros temas avanzados que no estaban explícitamente prohibidos en el acuerdo.
        Al mismo tiempo, es importante destacar lo que ha ocurrido en el último año, destacando la brecha entre las declaraciones del gobierno de Estados Unidos antes de la aprobación del acuerdo y la realidad que se creó después de su aplicación. En contraste con las declaraciones de la Casa Blanca de que el acuerdo va a fortalecer la supervisión sobre Irán, los dos informes publicados por la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) del último año incluyen menos información sobre el programa nuclear iraní que las anteriores.
        Estos lapsos deben ser considerados en conjunto con la crítica del Presidente del OIEA, Yukiya Amano, respecto a la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada luego del acuerdo, donde se levantan las restricciones impuestas al programa nuclear iraní y se lo reemplaza con los estipulados en el JCPOA para la próxima década.
        Amano hizo hincapié en que esta decisión fracasa en establecer una amplia base legal, como las creadas por las decisiones del Consejo de Seguridad que la precedieron.
        Otra brecha perteneciente a la administración de Estados Unidos es que el acuerdo facilitaría la dirección de la actividad militar iraní en el ámbito nuclear.
        Sin embargo, el informe de la OIEA afirma que Irán no ha cooperado con la agencia internacional y no proporciona ningún material significativo. Por lo tanto, el acuerdo no ha servido para mejorar el conocimiento existente respecto a la dimensión militar del programa nuclear de Teherán.
        Estrategia misilística iraní
        Un informe de la inteligencia alemana ha llamado la atención sobre el hecho de que Irán sigue adquiriendo la tecnología que también puede servir para el desarrollo de sus capacidades nucleares militares. Este informe ilustra principalmente la dificultad de supervisar la conducta de Irán, que a su vez, es cautelosa y se abstiene de violaciones flagrantes del acuerdo, y en su lugar se aprovecha de las “áreas grises”.
        Esta estrategia se aplica con mayor intensidad y públicamente en el programa de misiles de Irán: a pesar de que la continuación del programa de misiles no constituye una violación del acuerdo nuclear, va en contra del espíritu de la resolución del Consejo de Seguridad.
        Esta conducta ha sido criticada por los líderes de las potencias mundiales, y aunque el programa de misiles no está cubierto por el JCPOA, si Irán decide continuar con su armamento nuclear, sus capacidades misilísticas serán un componente central de su habilidad para traducir su realización nuclear en una amenaza militar.
        A la vista de esta estrategia, los Estados Unidos e Israel harían bien en formular un instrumento conjunto para hacer frente a esta determinada situación, fundado en un acuerdo paralelo, basado en la demarcación de una línea roja pública clara: que mientras el actual régimen iraní no cambie su política subversiva en la región, su apoyo al terrorismo y su retórica respecto a borrar del mapa a Israel de Israel, ambos países se comprometerán en una acción decisiva para evitar que se obtengan las proximidades del umbral nuclear. Con este fin, el gobierno israelí debe llevar a cabo un diálogo íntimo, secreto con la próxima administración estadounidense, que además de clarificar los puntos del desacuerdo entre los dos países, permitirá determinar las áreas de acuerdo vis-à-vis en los posibles escenarios y coordinar las articulaciones respuestas.
        A corto plazo, los Estados Unidos e Israel deben continuar desarrollando mecanismos de inteligencia para vigilar la aplicación del acuerdo que facilite la detección rápida de violaciones, en coordinación con los organismos internacionales que se encargan de la supervisión.
        La firma del JCPOA en julio de 2105 creó nuevos y complejos retos a corto plazo y largo plazo. Estos desafíos requieren la cooperación entre el gobierno israelí y la próxima administración estadounidense con el fin de promover los intereses estadounidenses e israelíes conjuntos en el Oriente Medio y para lograr el objetivo principal del acuerdo nuclear: evitar que Irán adquiera armas nucleares. Fuente INSS. ■

        jueves, 13 de octubre de 2016

        La nueva posición de China sobre el Oriente Medio


        La nueva posición de China sobre el Oriente Medio


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        Mapa de "Una zona, un camino" - Fuente Wikipedia
        Roie Yellinek
        En enero de este año, poco antes de la visita del presidente de China, Xi Jinping, a Oriente Medio, Arabia Saudita ejecutó el clérigo chií Nimr Baqr al-Nimr por “intentar implicar a potencias extranjeras en los asuntos del reino, desobedecer las leyes del Reino, y la posesión de un arma”.
        Irán, representante del poder chiíta y viejo rival de Arabia Saudita, denunció con amargura la ejecución. La tensión siempre presente entre los dos estados se acentuó aún más, poniendo en peligro la visita china.
        Esta no era la primera vez que una planeada visita a Oriente Medio por el presidente chino había sido puesta en riesgo antes de tiempo. De hecho, se supone que la visita iba a tener lugar en la primavera de 2015, pero fue cancelada y reprogramada debido a los combates en Yemen entre Arabia Saudita y los protegidos chiítas de Irán, los huthíes.
        Este año, a pesar de las tensiones chiítas y sunitas en curso, el viaje siguió adelante, con el presidente Xi visitando Teherán, Riad, y El Cairo. Desde que asumió la presidencia hace tres años, Xi había visitado casi todas las áreas del mundo, aparte de Oriente Medio. Una segunda cancelación podría haber sido vista como la expresión de una falta de respeto para la región, y podría haber afectado a los intereses económicos de China.
        Esta no fue, sin embargo, la única motivación detrás de la decisión de seguir adelante con la visita – en particular durante un aumento en las tensiones entre los dos estados más fuertes en el Golfo, la sunita Arabia Saudita y la chiíta Irán. La visita representó una oportunidad para que los líderes chinos presenten su nuevo enfoque, que insta a “hablar con todas las partes y negociar con todos los estados.”
        Las tensiones entre Irán y Arabia Saudita no produjeron la cancelación de la visita, pero dieron lugar a cambios en la programación. Una visita a los Emiratos Árabes Unidos fue sustituida por una visita a Irán, destacándose el hecho de que el presidente chino fue el primer líder en visitar Irán después del levantamiento de las sanciones. Al mismo tiempo, China expresó públicamente su apoyo al gobierno de Yemen – el aliado de Arabia Saudita – en su guerra con los proxis huthíes de Irán.
        China está preocupada por el conflicto entre los países árabes entre chiítas y sunitas. La región del Golfo, habitada como está por miembros de ambas afiliaciones islámicas, ofrece a China con una tercera parte de su suministro de gas natural y el 52 por ciento de su suministro de petróleo, mientras que espera la duplicación de su uso para el año 2035. Cualquier agravamiento del violento del conflicto entre sunitas y chiítas, amenaza con paralizar la economía china.
        El interés de China en la región también está reflejado en la intención de la presidencia de China. La iniciativa “Un zona, un camino”, busca vincular China a Europa a través de las rutas más cortas posibles, incluyendo el Medio Oriente. El objetivo de la iniciativa es obtener acceso a nuevos mercados para los productos chinos. Este es uno de los proyectos más ambiciosos de la historia humana, y su coste se estima en varios cientos de miles de millones de dólares.
        Cualquier conflicto violento en Oriente Medio podría dañar seriamente esta iniciativa y arrasar con la enorme inversión. El liderazgo chino entiende que no puede borrar los inmensos conflictos entre árabes que afligen a Oriente Medio, pero puede ayudar a preservar el status quo y evitar su deterioro. Parecería que la visita del presidente chino en este momento de tensión pretende transmitir este mensaje.
        Más allá de dar seguimiento a la visita presidencial, China está tomando medidas para mantener la estabilidad y reducir las tensiones islámicas mediante la creación de vínculos entre las dos partes. Está promoviendo iniciativas conjuntas entre chiitas y sunitas, como el gasoducto de gas natural que pasa a través de Irán y Afganistán, que dan a cada una de las partes un interés común en la minimización de los conflictos. China ha tomado medidas similares en otros lugares, también, por ejemplo, mediante la vinculación de la provincia de Xinjiang en el noroeste de China, con la chiita Teherán a través de un tren de alta velocidad que pasa por los estados sunitas de Asia Central como Kazajstán, Uzbekistán y Turkmenistán.
        Otro aspecto de la nueva política de Medio Oriente de China es la legislación aprobada en diciembre el año 2015 que permite al ejército chino llevar a cabo operaciones antiterroristas fuera de las fronteras chinas, con acuerdo del país en el que las operaciones se llevarán a cabo. Esta ley abre el camino para que China desempeñe un papel más significativo en la lucha contra el Estado Islámico o cualquier otra organización que perjudique la estabilidad internacional, en lugar de limitarse a proporcionar tropas para las fuerzas de paz de la ONU.
        La ley podría haber sido pasada para permitir que China desempeñe un papel mucho más prominente en el Medio Oriente, pero esta motivación no puede ser asumida. La legislación podría ser poco más que buenas palabras a los esfuerzos internacionales para mantener la estabilidad global.
        El anuncio de la creación del Foro de Paz en Oriente Medio, que se creará de forma conjunta por la Fundación de China Oriente Medio para la Paz y el Desarrollo (MEFPD) y el Foro de Cooperación China- Estados Árabes, es otro indicio de la nueva política china en el Oriente Medio. Qin Yong, el secretario general de MEFPD, expresó que este es un paso en el camino hacia el cumplimiento de la declaración hecha por el presidente de China a la asamblea general de la Liga Árabe en enero de este año: “Tenemos que promover la paz y lanzar el desarrollo en el Medio Oriente”. Qi Qianjin, Ministro Consejero de la Embajada de China en el Cairo, amplió la idea: “la paz y el desarrollo están relacionados entre sí, y lo desean todas las naciones del mundo. Esta iniciativa [en inglés conocida como One Belt, One road -Una zona, Un camino] puede contribuir en gran medida al desarrollo de la región”.
        Todas estas acciones chinas apuntan a un cambio en su enfoque de Oriente Medio. La región sigue siendo sumamente importante para China, que sigue siendo profundamente dependiente de la energía. También es un escenario en el que China puede demostrar su poder y capacidades en el escenario global. Estas capacidades se expresan principalmente en el comercio y en el mantenimiento de las relaciones con los países en conflicto unos con otros, como Irán y Arabia Saudita o Israel y el mundo árabe. China también está tomando medidas prácticas, tales como la construcción del gasoducto Irán-Afganistán, para templar las tensiones entre chiíes y suníes.

        Fuente: BESA Center